Canarias y Baleares ganan protagonismo entre los viajeros extranjeros en uno de los periodos clave del año
España llega a Semana Santa con una demanda turística estable, apoyada sobre todo en el empuje del viajero internacional. Según la última actualización de datos de Destinia, las reservas de extranjeros para viajar a España crecen un 11% respecto al año anterior, reforzando la posición del país como uno de los destinos más sólidos de estas fechas.
La principal conclusión que dejan los datos es clara: el turismo internacional vuelve a ser el gran soporte de España en uno de los momentos más importantes del calendario vacacional. Mientras el viajero nacional modera ligeramente su ritmo de reserva dentro de nuestras fronteras, los mercados emisores extranjeros mantienen su interés por el destino español, con especial atención a los archipiélagos y a algunas grandes ciudades.
El turista internacional que elige España durante esta Semana Santa se decanta principalmente por destinos como Barcelona, Sevilla y los archipiélagos, con Canarias y Baleares ganando protagonismo entre las preferencias. Además, los principales países de origen de estos viajeros vuelven a ser Alemania, Reino Unido, Portugal y Francia, mercados que mantienen un papel decisivo en el comportamiento del turismo receptor en estas fechas.
A ello se suma un mayor nivel de gasto por parte del viajero extranjero. Aunque el precio medio general en España se sitúa en 51,82 euros por persona y noche, casi un 3% por debajo del registrado en 2025, los turistas internacionales elevan su gasto medio hasta los 62,40 euros por persona y noche, un 9% más que en las vacaciones de 2025. Esta diferencia responde, principalmente, al tipo de alojamiento y a la experiencia contratada, lo que confirma que el viajero extranjero sigue apostando por productos de mayor valor añadido durante su estancia.
En paralelo, el turismo doméstico muestra un comportamiento más contenido. Si se comparan los datos a dos días de empezar la Semana Santa, los españoles han reservado un 4% menos que en 2025 para quedarse dentro de España, aunque, como se indica inicialmente, esta bajada queda compensada por el crecimiento del mercado internacional. Esta bajada por parte del turismo doméstico no significa que los españoles vayan a viajar menos, todo lo contrario, si se mira el conjunto de viajes de los españoles tanto dentro como fuera de España vamos a desplazarnos en general un 18% más que el año anterior, solo que lo haremos más al extranjero.
En el mercado nacional, los destinos más demandados por los españoles son Salou, Benidorm, Barcelona, Madrid y Mojácar. Todos ellos han reducido de forma notable el precio medio por persona y noche, alrededor de un 10% de media, lo que refuerza su atractivo en un entorno en el que el precio sigue siendo una de las variables más relevantes en la decisión de compra. Dentro de este grupo, destaca especialmente Barcelona, que registra un 15% menos de visitantes nacionales que en 2025 a pesar de haber bajado sus precios también.
Por otro lado, los viajes de los españoles al extranjero mantienen una evolución muy positiva, con un crecimiento a doble dígito respecto al año anterior. El precio medio por persona y noche en estas escapadas se sitúa en 61,22 euros, más de un 5% por encima de 2025.
Las ciudades más elegidas por los españoles para viajar fuera de España son Lisboa, Roma, Venecia, Milán y Oporto. Todas ellas han crecido en número de reservas, aunque con una evolución desigual en precios. Solo Lisboa y Milán han reducido sus tarifas, mientras que Roma y Oporto registran subidas superiores al 30%. Venecia, por su parte, se mantiene estable. La lectura que dejan estos datos es que el viajero español sigue priorizando destinos europeos bien conectados y adecuados para viajes de pocos días, incluso en contextos de mayor precio.
En el caso de Málaga afectada por los problemas ferroviarios, se ven datos contrastados. A nivel provincial, las reservas crecen un 9%, siendo Benalmádena, Torremolinos y Fuengirola los destinos con más reservas y creciendo año tras año. Estos crecimientos se ven apoyados en gran medida por una bajada de los precios del 19% de media respecto a la pasada Semana Santa. Sin embargo, la ciudad de Málaga muestra una evolución mucho más negativa, más afectada por el cierre de la línea de tren, con una caída de más del 50% en las reservas a pesar del ajuste de las tarifas.
En conjunto, los datos apuntan a una Semana Santa respaldada por el turismo internacional, que compensa la ligera caída del mercado nacional. Por otro lado, los españoles no dejamos de viajar, tan solo que ya no nos quedamos en España y preferimos mirar más allá y escaparnos al extranjero.
Ricardo Fernández, CEO de Destinia, señala que “los datos muestran que España sigue siendo una opción muy competitiva para el viajero internacional en Semana Santa. El crecimiento de las reservas extranjeras confirma que el mercado sigue valorando muy positivamente la conectividad, la diversidad de destinos y la confianza que ofrece el país en estas fechas. La gran conclusión es que el turismo internacional vuelve a actuar como motor de la demanda y refuerza el papel de España como uno de los destinos de referencia de la temporada”.
